HEMATOLOGÍA.

Leucemia linfocítica crónica

En los adultos, la forma más frecuente de cáncer hematológico es la leucemia linfocítica crónica (LLC), que afecta los glóbulos blancos (linfocitos), que se producen en la médula ósea.

Este cáncer tiene un pico de incidencia después de los 60 años; sin embargo, puede presentarse a edades más tempranas.

Los glóbulos blancos defienden al organismo de las infecciones, pero cuando se multiplican descontroladamente ocupan otros sitios fuera de la sangre, como órganos y tejidos, detalla el Dr. Francisco González, médico especialista en oncología molecular y gerente médico de la compañía Janssen para América Latina en el área de oncología.

Los ganglios se llenan de células malignas, se inflaman, aparecen tumoraciones dolorosas en el cuello, las axilas y la zona inguinal. La médula ósea, al estar llena de linfocitos malignos, deja de producir hemoglobina; el paciente puede tener anemia, palidez, cansancio, fatiga y somnolencia. También síntomas asociados a la disminución de plaquetas: le salen moretones con frecuencia, sangra por la nariz y en las encías cuando se cepilla los dientes.

Las células en exceso pierden su función original y se producen infecciones más frecuentes, añade el galeno.

El riesgo de padecer esta enfermedad es mayor si algún familiar la ha tenido.

Según datos de la Sociedad Americana de Cáncer, la LLC representa el 25% de los nuevos casos de leucemia. Se estima que hay de 1 a 1.5 casos por cada 100 mil personas y que la LLC abarca el 10% de todos los cánceres de la sangre.

Una de las complicaciones en el tratamiento de la LLC en los adultos mayores es que, al momento del diagnóstico, suelen tener otros problemas de salud, como hipertensión, diabetes, etc.

Además, algunos pacientes no responden a las terapias regulares (ver infografía), y otros que sí responden, e incluso alcanzan la remisión, sufren recaídas. En estos casos, las terapias “dirigidas” son una opción.

“La investigación en oncología ha permitido descubrir moléculas más selectivas en su forma de actuar; drogas capaces de ‘reconocer’ los mecanismos de las células malignas y respetar las ‘buenas”, explica el Dr. González.

Recientemente, un nuevo medicamento de Janssen para tratar la LLC ha sido aprobado en Panamá por la Dirección Nacional de Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud. Son tabletas con el principio activo ibrutinib. El Dr. González explica que en los estudios clínicos, redujo en 89.4% el riesgo de progresión en los pacientes. Como cualquier fármaco, tiene efectos adversos en algunos casos, como diarrea, fatiga y dolor muscular o articular, pero al ajustar la dosis se logra manejar mucho más fácil que con la quimioterapia.

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