Aún no ha hecho su primera entrega y ya la startup francesa Euveka despierta un enorme entusiasmo en el mercado estadounidense, que ve con buenos ojos su maniquí conectado y flexible que pretende destronar al tradicional busto en los talleres de los diseñadores de moda.
La fundadora y presidenta de Euveka, Audrey-Laure Bergenthal presentó su propuesta de maniquí, ajustable según las medidas introducidas por computadora, en Nueva York. En un momento en que la moda rompe cada vez más con la dictadura de la delgadez, su maniquí puede usarse con prendas que van desde la talla 34 hasta la 48. Ganar tiempo y espacio, ahorrar material y personalizar un modelo son algunas de las promesas de los maniquíes de Euveka.
“Poco a poco, vamos a dotar a los robots de sensores para medir la presión, la temperatura, los golpes” de la ropa, afirma Bergenthal.
“Realmente podemos ser una herramienta para la realización de ropa extremadamente compleja para el ejército o los astronautas”. “Mi sueño”, agrega, “es trabajar para la industria aeroespacial”.
