Confiscado bajo la ocupación alemana, un cuadro de Pissarro volvió a aparecer con motivo de una exposición en el Museo Marmottan de París. Los descendientes de un coleccionista judío expoliado en 1943 solicitan que permanezca en Francia y quieren que les sea restituido. Recogiendo guisantes, una pintura elaborada en 1887 por Camille Pissarro, el primer impresionista, era uno de los 93 cuadros de la colección de Simon Bauer.
Este gran aficionado al arte, nacido en 1862, hizo fortuna en el sector del calzado. Empezó como botones en una tienda y ascendió todos los escalones hasta convertirse en empresario y revender su negocio a los 40 años.
Simon Bauer fue internado en el verano de 1944 en el campo de concentración de Dracy, en la región parisina, y consiguió escapar a la deportación y la exterminación gracias a una huelga ferroviaria.