Con nueva dirección y nuevas producciones pero con estrellas asentadas, el festival de Salzburgo dio inicio ayer sábado a más de un mes de música y teatro, apostando por cinco creaciones líricas, entre ellas la muy esperada Aída, interpretada por Anna Netrebko. La primera edición bajo la dirección de Markus Hinterhaüser tiene como hilo conductor el círculo del poder a través de varias óperas: Lear, Wozzeck, Lady Macbeth, de Mzensk o La clemencia di Tito, de Mozart.
La obra de Mozart inaugurará el programa lírico el 27 de julio, dirigido por el enfant terrible de la música clásica, el franco-ruso Teodor Currentzis, en un montaje de Peter Sellars.
El punto álgido será el estreno de Aída, el clásico de Verdi, el 6 de agosto, en el que el papel principal será interpretado por primera vez por la diva Anna Nebretko, con montaje de la artista Shirin Nechat.
Esta videasta iraní no será la única tránsfuga de otra disciplina artística, ya que el encargado de la escenografía de Wozzeck es el diseñador, cineasta y grabador sudafricano William Kentridge.
La directora griega Athina Rachel Tsangari dará sus primeros pasos en el teatro con la puesta en escena de Lulu, de Frank Wedekind.
Otro tipo de tránsfuga, la estrella Cecilia Bartoli, regresará con la barba morena que estrenó en junio en Salzburgo para ponerse en la piel de Ariodante, héroe masculino de la ópera homónima compuesta por Haendel, con la que se da un aire a la cantante Conchita Wurst.
Salzburgo es el festival de los superlativos, con 41 días de eventos hasta el 30 de agosto, 200 representaciones en los lugares más prestigiosos de la ciudad del nacimiento de Mozart. Ya se vendieron más de 200 mil entradas para el conjunto de las representaciones, que espera 250 mil espectadores.
