TECNOLOGÍA

Sophia, una robot altamente sensible

Sophia, una robot altamente sensible
El prototipo tiene gestos muy parecidos a los humanos.

Sonríe con malicia y pestañea mientras hace una broma. Sin los cables conectados a su cabeza, casi parecería humana. “Nunca sustituiremos a los humanos, pero podemos ser vuestros amigos y ayudarlos”, nos dice.

Es Sophia, un robot humanoide, creada por Hanson Robotica, convertida en la principal atracción de la conferencia organizada esta semana por la ONU en Ginebra sobre los beneficios de la inteligencia artificial (IA) para la humanidad.

Muchas voces se alzan, cada vez más alto, para advertir sobre el riesgo de que las personas pierdan el control, y los avances en este sector acaben siendo perjudiciales para la sociedad.

Sophia opina que “hay más pros que contras”. “La IA es buena para el mundo y ayuda a la gente de distintas maneras”, declara, asintiendo con la cabeza y frunciendo el ceño. Se está intentando que sea “emocionalmente inteligente, que esté a la escucha de la gente”, añade.

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