Último año de secundaria. ¿Siguiente paso para los muchachos? La universidad. ¿Cómo enfrentar estos retos sin perder el rumbo?
Se trata de una etapa en la que el chico va rumbo a ser cada día más independiente de sus adultos y acudientes. Se abre ante él su venidera actividad profesional. Por lo que urge tener a su favor los valores y las motivaciones que hagan de ellos hombres y mujeres de bien.
“Por lo general, el último año del colegio se caracteriza por estar saturado de actividades, evaluaciones, proyectos y la búsqueda de una nueva carrera y universidad”, resalta el profesor Fausto Recinos.
Todo esto requiere, indica este especialista, “tener un programa de trabajo lo mejor organizado posible y hacer el mejor esfuerzo por ser disciplinado para poder ejecutarlo”.
Este sábado 18 de noviembre, de 8:00 a.m. a 1:00 p.m., se llevará a cabo el evento formativo “¡Listos para la aventura”, pensado para jóvenes entre los 15 y los 20 años.
Esta actividad será en el auditorio de Postgrado de la Universidad Santa María la Antigua (USMA).
“En nuestro seminario explicaremos métodos de estudio para sacar el mejor provecho del tiempo y revisaremos los elementos que los distraen, y por lo tanto, roban su atención”, resalta.
“Distraerse y perder el tiempo es muy usual y causante de mucho estrés para los estudiantes del último año”, recalca.
ADAPTACIÓN
Los primeros años de los estudios universitarios, comenta Fausto Recinos, “significan un proceso de adaptación para el estudiante y la experiencia de encontrar docentes muy diversos”.
“El estudiante debe aprender a aprender y de esta manera que exprima lo mejor del aprendizaje que se le ofrece”, plantea.
Para alcanzar esta meta tiene que desarrollar una dinámica que conecte el cerebro con el corazón, en una realidad donde es tan importante la emoción de los nuevos retos que el propio aprendizaje.
El estudiante requiere tener a la mano una serie de herramientas que le permitan “tener claridad de lo que quiere para su futuro y que pueda comparar, aún a tiempo, si la carrera universitaria que ha elegido es la adecuada”.
Es un momento de su existencia en el que también irá pensando en vivir lejos de sus padres y hasta se mira a sí mismo con su propia familia.
PROPÓSITO
Más de un joven no sabe a ciencia cierta quién es, y por eso “les falta un punto de partida para saber qué quieren hacer con sus vidas. ¿Cuál es su propósito?, ¿cuál es su sentido de vivir?
Hay que revisar estas interrogantes “para que los jóvenes se permitan tener un tiempo de reflexión sobre estos temas y además tengan un punto de partida para determinar si la carrera que han elegido o están por elegir corresponde a su propósito de vida”.
LOS PADRES
En este proceso, a los padres les gusta la idea de que sus hijos estudien carreras como “ingeniería, leyes o medicina; de alguna manera quieren garantizar que sus hijos sean profesionales de éxito, con trabajo y una familia. Lamentablemente, esa garantía cada vez es más difícil, todo cambia y de una forma muy rápida”.
Fausto Recinos cree que la contribución de un padre es “apoyar a su hijo a que haga lo que le apasiona y le haga feliz, aun cuando no sea la carrera que al padre le gustaría. Ser experto en lo que sea que el joven quiera estudiar es la mejor recomendación, y para ello es que debe cubrir las herramientas para tener un aprendizaje exitoso”.
INTERNET
Preguntado si es positivo o negativo, o ambas, la llegada de la internet y las redes sociales en el desempeño académico de los muchachos, Recinos señala que la red de redes “es el lugar donde se reúne lo mejor y lo peor, una herramienta fantástica para aprender. pero también para perder el tiempo”.
De allí que sea más que necesario explicarles a todos los usuarios de la internet “el impacto que tiene en ellos utilizarlo como un herramienta de refuerzo de sus materias, y las implicaciones que trae el uso excesivo de las redes sociales, videos y otros en su bajo rendimiento y pérdida de la voluntad de estudiar”.
