¿Qué hacen las montañas para que tengan una fiesta hoy? Dan vida, son reservorios de agua dulce desde donde nacen los manantiales y ríos. En varias partes del mundo son el refugio de culturas ancestrales.
Sin embargo, esas masas de roca maciza e imponentes también enfrentan las amenazas del cambio climático. El deshielo en el Ártico es la consecuencia más evidente, y su repercusión más temida es el aumento del nivel del mar, que arrincona a muchas comunidades costeras a retroceder o abandonar espacios de los poblados más próximos al agua salada.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), desde 2003 instauró la celebración del Día Internacional de las Montañas cada 11 de diciembre, con la intención de llamar la atención acerca de la preservación de este tipo de ecosistema, vital para la generación de agua y el equilibrio del planeta.
Según un registro de la ONU, el 22% del planeta está ocupado por montañas y el 13% de la población reside en regiones montañosas (915 millones de personas).
Las montañas moldean la forma de vida de las comunidades, son el motivo de tradiciones y ritos ancestrales, por lo que su importancia también se relaciona con la cultura. “Los conceptos de tradición, cultura y espiritualidad están intrínsecamente vinculados con los medios de vida de las gentes de las montañas”, destaca un documento de la ONU en torno a la festividad.
Se desarrollan programas de acción en la zonas de mayor densidad, como en Perú en Latinoamérica, donde se vela por garantizar la sostenibilidad de las comunidades y el ambiente que les rodea.
En Panamá, varios grupos dedicados al excusionismo se organizan para mostrar las maravillas que ofrecen las montañas, o al menos los sitios más altos del territorio, a través del deporte conocido como montañismo. Estas organizaciones tiene el afán de valorar y respetar la riqueza natural: la biodiversidad en fauna y flora que ofrece estos entornos al límite del horizonte.
