Las modelos que desfilan en Francia tendrán que presentar un certificado médico que pruebe que no están demasiado delgadas, un paso más en la lucha contra la anorexia en un país que también obligará a etiquetar las fotos publicitarias que hayan sido retocadas.
Ambas disposiciones se incluyen en dos textos publicados antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, aunque fueron votadas en la Ley de Salud de enero de 2016. Las medidas pretenden influir en “la imagen del cuerpo en la sociedad para evitar la promoción de ideales de belleza inaccesibles y evitar la anorexia entre las jóvenes”, así como “proteger la salud de un sector de la población particularmente afectado por este riesgo: las modelos”, explicó el Ministerio de Salud en un comunicado.
La obligación del certificado médico entró en vigor a partir de ayer sábado y será expedido por el médico del trabajo. El certificado tendrá una validez máxima de dos años y atestará“que el estado de salud global de la persona, evaluado principalmente a partir de su índice de masa corporal (IMC, que corresponde a la relación entre peso y altura), le permite ejercer la actividad de modelo”.
Los empleadores -revistas de moda o agencias- que no respeten la ley podrán ser condenadas a penas de hasta seis meses de prisión (sus responsables) y multas de 75,000 euros (unos 82,490 dólares). La medida también se aplica a las modelos de otros países del espacio económico europeo cuando ejerzan en Francia.
El Sindicato Nacional de Agencias de Modelos lamentó que la disposición “estigmatice únicamente a las agencias de modelos, omitiendo deliberadamente implicar a los mandantes [marcas de lujo y diseñadores]”. “La profesión ha participado en la redacción de estos textos”, indicó el Ministerio de Salud francés.
