Pensar en esta celebración de los 500 años de la ciudad de Panamá ha sido un reto grande para todas las personas involucradas en su organización. Porque, si bien es cierto que el solo aniversario brinda motivos suficientes para festejar hasta más no poder, esta vez los panameños no podemos conformarnos solo con tirar fuegos artificiales.
Hay que ir más allá. Esta conmemoración seráúnica e irrepetible, por eso debemos aprovechar la coyuntura histórica para organizar una fiesta memorable que esté a la altura de las circunstancias. Más aún, que sea una fiesta que trascienda.
Es por eso que desde su creación en diciembre de 2014, los miembros de la Comisión de los 500 años de fundación de la ciudad de Panamá, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se han preocupado por crear un programa conmemorativo que sea integral y balanceado, que proponga a la ciudadanía distintas formas de celebrar este acontecimiento histórico.
Dicha pluralidad se ha construido a base de actividades para reír y también para pensar. Con una agenda de eventos donde no falte el júbilo y la diversión en familia, porque es importante vivir la historia con alegría; sin olvidar que también es saludable y necesario propiciar la reflexión sobre los hechos y personajes que han moldeado el devenir del distrito capitalino. Solo así podremos saber de dónde venimos y pensar el Panamá que queremos construir en el futuro.
Está visión de los festejos surgió luego de muchas consultas y entrevistas, tanto con especialistas culturales como con ciudadanos comunes, con el fin de conocer cómo queríamos los panameños vivir esta celebración. Y producto de ese proceso se lograron definir los cuatro pilares o ejes temáticos que han marcado la ruta a seguir en los preparativos hacia nuestro aniversario número 500.
Estos son: Panamá histórica, con eventos para recuperar la memoria histórica; Panamá diversa, con actividades que destacan la rica diversidad cultural que tenemos gracias a la gran migración de personas de todas partes del mundo que llegaron a aquí, y hoy es un distintivo único de nuestra ciudad; Panamá solidaria, para llevar actividades a todos los barrios del distrito capitalino, resaltando la solidaridad y tolerancia que nos caracteriza; y Panamá posible, para reflexionar sobre la ciudad que deseamos para las futuras generaciones.
También es valioso el aporte que cada ciudadano panameño pueda hacer en esta celebración de los 500 años. No en vano se han creado varias iniciativas artísticas y culturales que incluyen espacios de encuentro público, donde la gente interactúa y comparte sus vivencias y recuerdos de la ciudad. Y el resultado ha sido tan bueno, que los participantes incluso se animan a brindar propuestas que han ayudado a darle fondo y forma a los festejos. Esto es muy positivo, porque no hay una sola historia oficial, sino muchas historias que componen esta metrópolis cosmopolita en la que vivimos.
En ese mismo espíritu, tratando de repasar los distintos ángulos desde donde se puede observar esta gran fiesta, dentro de la Comisión de los 500 años existe un comité encargado de la producción de conocimiento, con el propósito de generar documentación, asesorías académicas e históricas y referencias escritas respecto a la ciudad de Panamá.
Lo que se busca al final con la creación de este programa completo, que se nutre de distintos enfoques, es promover el sentido de pertenencia y la participación ciudadana. Porque una persona que conoce su ciudad se siente orgullosa de ser parte de ella.
(La autora es especialista en comunicaciones para la conmemoración de los 500 años de la ciudad de Panamá).
