Amnistía Internacional (AI) denunció ayer que se están cometiendo crímenes de guerra y contra la humanidad en la República Centroafricana, y pidió a Naciones Unidas un rápido despliegue de una fuerza de pacificación.
Al menos 614 mil personas están desplazadas, 189 mil de ellas en la capital, Bangui, cifra que representa la cuarta parte de la población de la ciudad, alertó AI en un comunicado.
La organización pidió una misión urgente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el “mandato claro” de proteger a los civiles, y dotada de “recursos suficientes para hacerlo”.
La organización lanzó esta petición tras completar una misión de dos semanas en el país. “Nuestra investigación sobre el terreno (...) no ha dejado lugar a dudas de que se están cometiendo crímenes de guerra y contra la humanidad”, dijo el experto de AI Christian Mukosa.
“Los crímenes incluyen ejecuciones sumarias, mutilación de cuerpos, destrucción de edificios religiosos y el desplazamiento forzoso de personas”, precisó.
AI ha documentado los hechos desde que se desató la violencia, el 5 de este mes, tras lo cual la ONU autorizó el envío de tropas francesas.