Irán dejó de enriquecer uranio a niveles elevados, redujo su stock de uranio altamente enriquecido y no reinició la construcción del controvertido reactor de agua pesada de Arak, comunicó ayer la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) en un informe presentado en Viena.
Los inspectores del organismo visitaron este mes los lugares donde se fabrica el equipamiento para enriquecer uranio, lo que les dio un panorama mayor sobre las capacidades nucleares de Irán.
“Las medidas implementadas por Irán y el resto de compromisos adoptados representan un positivo paso adelante, pero queda mucho por hacer para resolver las cuestiones pendientes”, dijo la AIEA en su segundo informe desde la implementación en enero de un acuerdo nuclear con Irán.
En tanto, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, visitará Teherán tras el “buen inicio” de las últimas conversaciones para poner fin al contencioso nuclear iraní, informó el canciller iraní, Mohammad Yavad Zarif.
En las reuniones de esta semana en Viena, que concluyeron ayer, Irán y las potencias acordaron un calendario para avanzar en las negociaciones, que arrancarán con un encuentro a nivel de expertos el próximo mes.