Un activista de Greenpeace se suspendió de la torre Eiffel ayer sábado para pedir la liberación de 30 de sus compañeros, quienes están presos desde el 19 de septiembre pasado en Rusia, por la protesta realizada contra la perforación petrolera en el océano Ártico.
Tras lanzarse desde el segundo tramo del monumento en París, el hombre desplegó un gran cartel amarillo que decía: “Liberad a los 30 del Ártico”.
Unas dos horas después fue bajado por los bomberos sin ningún incidente.
Veintiocho activistas de Greenpeace y dos periodistas fueron arrestados en septiembre pasado, tras intentar abordar una plataforma petrolífera de Gazprom frente a la costa norte de Rusia, la primera que hay en aguas profundas del país en el Ártico.
Los cargos originales por piratería contra el grupo fueron rebajados el pasado miércoles a vandalismo, que tiene una pena máxima de siete años de cárcel.
“Estamos aquí para pedirle al Gobierno francés que haga todo lo que esté en su poder para lograr la liberación de los 28 activistas y de los dos periodistas que han estado encarcelados en Rusia ya desde hace 38 días”, dijo Cyrille Cormier, miembro de Greenpeace Francia.
La ONG quiere que el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, presione para lograr la liberación del grupo cuando se reúna con el presidente ruso, Vladimir Putin, la semana próxima.
El despliegue mediático en París se suma a una campaña en el metro, con carteles que muestran a los activistas en un pequeño bote inflable al lado de la enorme plataforma petrolera.
