India y Rusia firmaron ayer un acuerdo por el cual Moscú proveerá a Nueva Delhi de 60 toneladas de uranio para la central de Tarapur, lo que generó críticas de Estados Unidos.
El acuerdo fue formalizado ayer en la capital india por el premier Manmohan Singh y su colega ruso Mijail Fradkov, que llegaron ayer a India para firmar acuerdos comerciales.
Sin el uranio ruso, la central de Tarapur, una de las más importantes de India, debería cerrar en junio.
En esta posibilidad se basaron ambos países para defenderse de la acusación de haber violado el Tratado de no Proliferación Nuclear y no haber respetado las premisas del grupo de proveedores nucleares (GPN).
El GPN es un grupo informal de países, entre ellos Estados Unidos y Rusia, que les prohíbe a sus miembros proveer equipos o combustibles nucleares a estados que, como India, no firmaron el Tratado de No Proliferación.
Empero, la Cancillería india invocó una cláusula de seguridad del GPN que permite transferir combustible nuclear si hay razones para pensar que su carencia pueda representar un riesgo.
"DESESPERANTE FALTA"
Ayer, en Nueva Delhi, el premier indio Singh declaró, junto a Fradkov, que su país tiene una "desesperante falta" de combustible.
India también ha recibido del presidente George W. Bush la promesa de Estados Unidos de recibir combustible y tecnología nuclear.
El Congreso norteamericano tiene reparos porque India no firmó el TNP, por lo cual Nueva Delhi prometió dividir sus centrales entre las que tienen fines civiles y militares y permitir la supervisión de inspectores internacionales.
