La Fiscalía General alemana anunció ayer que presentará cargos contra 10 presuntos responsables de la tragedia en la macrofiesta de “Love Parade” que en 2010 dejó 21 muertos y más de 500 heridos en Duisburgo, al suroeste de Alemania.
Los acusados son cuatro empleados de Lopavent, la empresa organizadora del evento, y seis del gobierno de Duisburgo. Afrontarán cargos por homicidio imprudente y daños corporales, entre otros, anunció ayer el jefe de la Fiscalía General de Duisburgo, Horst Bien.
La tragedia ocurrió el 24 de julio de 2010, cuando cientos de personas que se dirigían al evento tecno quedaron atrapadas y aplastadas en un túnel de acceso. En la estampida murieron asfixiados 19 jóvenes. Otros dos perdieron la vida más tarde en el hospital.
La investigación apuntó que las vías de entrada y salida al evento eran inadecuadas para un volumen de gente como el que asistió, y concluyó que los organizadores debieron anticipar el riesgo de que los sistemas de seguridad fallaran.
