La primera tormenta tropical del año trajo inundaciones y aludes de tierra desde el sur de México hasta Nicaragua y dejó por lo menos 142 muertos en la región.
Decenas más siguen desaparecidos y miles han perdido sus casas, mientras equipos de emergencia se esforzaban ayer lunes por alcanzar comunidades aisladas luego que caminos y puentes fueron destruidos por la tormenta “Agatha”.
Los informes indican que los deslaves, correntadas e inundaciones dejaron 118 muertos en Guatemala, 15 en Honduras y 9 en El Salvador. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Guatemala contabilizó 118 muertos y 53 desaparecidos.
El alcalde de San Antonio Palopó, Andrés Cúmez, reportó 15 fallecidos en su comunidad que no están incluidos en el conteo oficial, y el gobernador de Chimaltenango, Erick de León, indicó que en su jurisdicción hay 11 muertos más de lo que reportan las cifras de la Coordinadora.
De León afirma que la situación de todo el departamento de Chimaltenango, es igual a la tragedia vivida por la población de Santa Apolonia, 60 kms. al oeste de la capital guatemalteca: los desprendimientos de tierra cubrieron decenas de comunidades indígenas.
En la vecina de Parajbei un alud de tierra y piedras soterró el sábado tres de las 50 casas de la localidad y mató a 11 personas. Este cuadro se repite en decenas de pueblos en el oeste del país.
Los derrumbes provocados por las torrenciales lluvias no solo destruyeron viviendas. Bloquearon caminos y rompieron tuberías de agua. “No tienen qué beber y hasta hoy (lunes) logramos destapar la carretera”, añadió el alcalde de Santa Apolonia, Tulio Núñez.

