Alerta de huracán en Cuba y Florida Michelle azotó Jamaica con lluvias torrenciales y dejó 10 muertos y decenas de desaparecidos en Centroamérica
MIAMI, EU (REUTERS/ACAN-EFE). Cuba se preparaba ayer viernes para enfrentar al huracán Michelle, mientras este avanzaba en dirección norte en el mar Caribe tras azotar partes de Jamaica con lluvias torrenciales y dejar al menos 10 muertos y dos decenas de desaparecidos en Centroamérica.
Las bandas externas del huracán, que en su centro tiene rachas de vientos de 121 kilómetros por hora, golpearon la costa sur y las montañas de la mayor isla del Caribe, mientras las autoridades cubanas ponían en alerta a La Habana y a las provincias occidentales y comenzaban a implementar las medidas de emergencia.
Los centros de evacuación estaban listos y equipos de trabajo aseguraban cables, postes del tendido de electricidad y desagües. El ganado fue recogido de los campos, y miles de estudiantes que estaban trabajando en la agricultura, regresaron a sus casas.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos dijo que la ruta más probable de Michelle lo llevaría a Cuba y al sur del estado norteamericano de Florida, pero los meteorólogos advirtieron que el rumbo del huracán era errático y difícil de predecir.
El Centro instó a los residentes del sur de la Florida (unos 5 millones de personas) a que observaran de cerca los informes del tiempo.
A las 10:00 horas del este de Estados Unidos (15:00 GMT), el centro de Michelle estaba a unos 451 kms al sur-suroeste del extremo occidental de Cuba, en la latitud 17.9 norte y la longitud 83.9 oeste, dijo el Centro.
El huracán se estaba desplazando hacia el norte a una velocidad de 5 km/h y se espera que tome un rumbo noreste en los próximos días, dijeron meteorólogos. El momento exacto en que debía producirse el giro, era incierto.
Los meteorólogos dijeron que probablemente Michelle ganará fuerza y podría convertirse en un gran huracán -con vientos que excedan los 179 km/h y capaces de causar enorme daños- en las próximas 48 horas.
Cuba lanzó un alerta de huracán para las provincias del oeste de la isla -Pinar del Río, La Habana, Matanzas, la Isla de la Juventud y la ciudad de La Habana-, dijo el Centro de Meteorología.
Más de 27 mil personas han quedado damnificadas en el norte de Honduras por las lluvias que desde hace varios días provoca el fenómeno meteorológico que ayer se convirtió en el huracán Michelle, informó una fuente oficial.
En tanto, la Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) mantiene la cifra de seis muertos y 14 desaparecidos, y ayer elevó a 27 mil 179 el número de damnificados por las inundaciones, dijo la portavoz del organismo, Elvira Espinal.
Entre otros daños materiales, la COPECO registra 10 puentes destruidos y cuatro dañados en varios departamentos norteños, mientras que las pérdidas en cultivos no han sido cuantificadas.
Una comisión de la COPECO y las Fuerzas Armadas se encuentra en La Mosquitia, departamento de Gracias a Dios, que abarca el extremo este del territorio hondureño, para evaluar la cantidad real de damnificados y los daños causados por las inundaciones.
Espinal explicó que se busca establecer la veracidad de la cifra de 72 mil damnificados, denunciada el jueves a la prensa por dirigentes de aquella región, la más abandonada y una de las más pobres de Honduras.
Gracias a Dios solo tiene unos 52 mil habitantes, la mayoría de la tribu misquita, pese a que es el segundo departamento más extenso de Honduras, con 16 mil 997 kilómetros cuadrados, según datos oficiales, por lo que se duda que haya 72 mil damnificados.
La COPECO canalizará la ayuda humanitaria para esa región a través de la iglesia católica, dijo la portavoz.
