Al menos 10 personas murieron en Alemania por una intoxicación alimenticia provocada por una toxina producida de la bacteria Escherichia Coli (E. coli), mientras diversos pacientes permanecen en observación en otros países europeos, como Francia, Gran Bretaña y Suiza.
Lo informó ayer el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), que precisó que la “epidemia” fue provocada en Alemania por el consumo de pepinos contaminados procedentes de España y Holanda.
La bacteria podría provenir incluso de otros países, ya que las autoridades sanitarias alemanas confirmaron que también los pepinos importados de España habían sido cultivados, en realidad, en la República Checa, de acuerdo a lo informado por la agencia de prensa checa CTK.
Lo preocupante es que el contagio se está extendiendo a otros países europeos, subrayó el ECDC.
El organismo detalló que otros 25 casos están siendo estudiados en Suecia, siete en Dinamarca, tres en Gran Bretaña, dos en Austria y uno en Holanda.
También se sumaron Francia, con tres casos sospechosos “que están siendo evaluados”, subrayaron autoridades sanitarias de París, y Suiza, donde el sábado se descubrió un segundo caso de contaminación, confirmado por autoridades sanitarias, quienes precisaron que se deberá esperar hasta el martes para determinar exactamente de qué tipo de bacteria se trata.
En Italia, donde hasta el momento no se registraron casos de la intoxicación, el Ministerio de Salud permanece en alerta, al igual que el Instituto Superior de Salud.
El alerta está en marcha en toda Europa: el ECDC colabora con los ministerios de Salud de cada país; la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria; la Comisión Europa y la Organización Mundial de la Salud.
Para el ECDC se trata, de hecho, de la “infección más grave” de carácter alimentario jamás registrada en Alemania, provocada por una de las toxinas más agresivas producidas por la bacteria E. Coli , llamada Shiga, que provoca diarrea hemorrágica y una enfermedad conocida como Síndrome Urémico Hemolítico, usualmente registrada en niños y ancianos.
Por su parte, España recriminó ayer a Alemania su “irresponsabilidad” a la hora de afrontar el problema, por el daño que está causando al sector agrario español, al haber apuntado a pepinos españoles contaminados como origen de la bacteria E. coli.
