El organismo regulador de las organizaciones benéficas británicas ha advertido de que el extremismo islámico representa la amenaza “más mortífera” a la que se enfrentan actualmente estas entidades, en declaraciones publicadas ayer por el dominical The Sunday Times.
William Shawcross, al frente de la llamada “Comisión de Organizaciones Benéficas” (Charity Commission) desde 2012, indicó que ese organismo está adoptando medidas contra aquellas instituciones caritativas en Inglaterra y Gales que envían dinero a varios grupos que operan en Siria, un fenómeno que considera “creciente”.
Este responsable ha pedido al primer ministro británico, David Cameron, que introduzca cambios en la actual legislación y adopte acciones para evitar que personas que han sido juzgadas por actos terroristas estén en posición de fundar este tipo de organizaciones.
Actualmente, a aquellos que han sido condenados por operaciones de blanqueo de dinero u otras relacionadas con terrorismo no se les prohíbe automáticamente fundar esas instituciones. Ese regulador investiga a varias de esas organizaciones que han recaudado fondos para destinarlos a causas concretas en Siria. Shawcross consideró que esas organizaciones necesitan “una posición de financiación más sostenible...”.
