Dos personas murieron arrastradas por aludes y alrededor de mil 300, incluso turistas extranjeros, permanecieron más de 24 horas aislados, a raíz de los deslizamientos de barro y roca que cortaron la carretera al centro de esquí de Farellones, cercano a esta capital, confirmaron ayer las autoridades.
Los aludes fueron causados por intensas lluvias caídas desde el fin de semana. El domingo un rodado sepultó casas y vehículos, y una mujer murió arrastrada hasta un río, en tanto está desaparecida su hija de un año.
Ayer un nuevo alud arrasó los dormitorios de una empresa minera, matando a un guardia e hiriendo a ocho más.
La policía informó que no ha podido evacuar a decenas de familias, en general de personas de clase media y menos acomodadas que viven junto a la ruta a Farellones que se niegan a dejar sus casas, que están en peligro de ser arrasadas por eventuales nuevos aludes.
El aluvión del lunes complicó las tareas de despeje de la ruta de 50 kilómetros de extensión que lleva a Farellones, cuyas exclusivas canchas de esquí se encuentran a un promedio de 3 mil 300 metros de altura sobre el nivel del mar, y que son visitadas en esta época invernal por centenares de turistas, muchos extranjeros.
La directora de la Oficina Nacional de Emergencias, Carmen Fernández, dijo el lunes que los turistas sólo podrán empezar a bajar a partir de hoy martes una vez finalizadas las tareas de despeje de la ruta.
Sin embargo, posteriormente el ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, dijo que se autorizó “el descenso con cautela” de los aislados porque ya fue despejada una vía y se trabaja en el despeje de otras.
Según la subsecretaría del Interior, en los centros de esquí de Farellones, Valle Nevado y El Colorado había unas mil 300 personas, la mayoría turistas, muchos extranjeros. Carla Alcayaga, dueña de un departamento en El Colorado dijo a la AP que ella y algunos vecinos arrendaron sus pisos para alojar a 33 brasileños que habían subido sólo por el domingo y que no podían quedarse al aire libre, a varios grados bajo cero.
Soledad Chacón, directora de una agencia de turismo que trabaja con hoteles en Farellones, informó que no había habitaciones para todos. Dijo a la AP que muchos turistas perdieron los vuelos comerciales que debieron tomar el domingo y lunes.

