El juicio por espionaje que se le sigue al depuesto presidente egipcio Mohamed Morsi fue aplazado ayer, después de que su defensa pidiera la recusación de los jueces.
El exmandatario, derrocado a principios de julio de 2013 por el ejército, enfrenta cuatro procesos penales en medio de la represión a los miembros de su cofradía, los Hermanos Musulmanes, declarada “organización terrorista” por las nuevas autoridades.
En este proceso, la fiscalía acusa a Morsi y a 35 personas más de conspirar con el movimiento islamista palestino Hamas y con Irán para desestabilizar a Egipto. Los acusados se exponen a la pena capital.
“El tribunal decidió interrumpir el examen de este caso hasta que se tome una decisión sobre la petición de recusación” presentada por los abogados de la defensa, informó el juez Shaaban al Shamy.
El juez Shamy había suspendido por los mismos motivos el proceso contra Morsi y 130 personas más por evasión de prisión y por los disturbios de comienzos de 2011, durante la revuelta que terminó con los 30 años de poder del presidente Hosni Mubarak.
La supuesta grabación de conversaciones privadas entre Morsi y uno de sus abogados defensores, publicadas por un diario egipcio, motivó también esta petición de recusación.
Un tribunal de apelación examinará la petición el próximo 1 de marzo.
En el proceso por espionaje, Morsi y varios imputados están acusados de haber facilitado informaciones clasificadas como secreto.