Una bomba estalló ayer en un edificio de inteligencia militar al norte de El Cairo, dejando cuatro soldados heridos, dijeron funcionarios, en el segundo ataque contra los servicios de seguridad en el Delta del Nilo en menos de una semana.
La bomba explotó cerca de una puerta de entrada del edificio en la localidad de Anshas, situada 100 km al norte de El Cairo en la provincia de Sharkiya, y destruyó parcialmente el muro trasero del recinto.
El incidente ocurrió después de un ataque de un suicida contra un recinto policial en la ciudad de Mansura en el Delta del Nilo el martes, en el que murieron 16 personas.
Las fuerzas armadas dijeron que la explosión fue un ataque terrorista.
El comunicado se refirió a “grupos de la oscuridad” pero no mencionó a los Hermanos Musulmanes, que fueron declarados una organización terrorista la semana pasada.
La decisión de las autoridades de Egipto fue en respuesta al letal atentado del martes en el Delta del Nilo, al norte de donde se produjo el incidente de ayer.
Desde entonces el Gobierno ha empleado una nueva ley antiterrorista para detener a cientos de partidarios de los Hermanos Musulmanes.
El Gobierno acusó a los Hermanos Musulmanes de perpetrar el atentado suicida que causó la muerte de 16 personas y por el cual se adjudicó la responsabilidad el grupo suní Baytal-Maqdis.
En Anshas, algunos residentes en el lugar se apresuraron a culpar a los Hermanos Musulmanes por el ataque de este domingo. “Los Hermanos Musulmanes quieren atemorizar a la gente para que no salga a votar en el referendo”, dijo Ahmed Salah, cerca del edificio dañado.
El Gobierno respaldado por las fuerzas armadas dice que la violencia no aplazará el plan para la transición política, cuyo próximo paso es un referendo a mediados de enero sobre una nueva Constitución.
El gobierno responsabilizó recientemente de los ataques a la Hermandad Musulmana, a la que Morsi pertenece, y la clasificó como una organización terrorista.
Las autoridades no han presentado evidencia que vincule a la Hermandad con los atentados extremistas.
El grupo islámico protesta por el derrocamiento de Morsi y efectúa una campaña contra las autoridades.
