BOGOTA, Colombia (REUTERS). Tres militares y cuatro civiles murieron ayer martes por la explosión de un poderoso coche bomba en un pueblo del este de Colombia, en un ataque atribuido por el ejército a la guerrilla.
La explosión del vehículo cargado con explosivos, en un ataque que, según el ejército, fue ejecutado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se registró frente al abandonado cuartel de la policía del municipio de Puerto Lleras, en el departamento del Meta, 170 kilómetros al sureste de Bogotá.
Puerto Lleras está cerca a un antiguo enclave que sirvió de sede a la fallida negociación de paz con las FARC. Doce personas resultaron heridas por la explosión, mientras que cinco viviendas y dos vehículos quedaron destruidos.
Se trata del ataque más grave de ese grupo guerrillero desde que el presidente Andrés Pastrana rompió la negociación de paz el 20 de febrero y después de las elecciones legislativas del domingo, que se cumplieron en calma en la mayor parte del país, pese a algunos actos de sabotajes de los rebeldes.
Se escuchó una explosión muy fuerte que estremeció todo el pueblo, después se levantó una densa columna de humo. Murieron tres militares y cuatro civiles, dijo a Reuters telefónicamente Delsy Jiménez, empleada de la Alcaldía de Puerto Lleras.
Después de la ruptura del proceso de paz, con el que se buscaba poner fin a una guerra interna de 38 años que dejó 40 mil muertos en la última década, se temía una intensificación del conflicto y ataques a gran escala de la guerrilla.
Sin embargo, salvo el ataque de ayer martes, la guerrilla se había limitado a derribar torres de energía, de comunicaciones y puentes, dejando sin electricidad, sin servicio telefónico e incomunicadas apartadas regiones.
La vida en las ciudades capitales de este país de 40 millones de habitantes, ha transcurrido normalmente desde la ruptura de la negociación de paz, pese a que existen temores por posibles ataques de los rebeldes.
Por otra parte, el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunciaron desde La Habana, Cuba, que iniciaron el estudio de un acuerdo de tregua.
Hemos iniciado el estudio de un acuerdo de tregua que se convierta en un hecho de paz tangible para los colombianos, dijo un comunicado de las dos partes.
La tregua incluirá aspectos que reduzcan la intensidad del conflicto e implicará un alivio inmediato para los colombianos, agregó el documento.
El ELN, que cuenta con unos cinco mil combatientes y que se inspiró en la revolución cubana, ataca frecuentemente la infraestructura energética y petrolera del país.
El Gobierno y el ELN reanudaron los contactos de paz en noviembre.

