La campaña de las elecciones presidenciales francesas se calentó ayer con las reacciones a la filtración de un insulto al presidente de la República, Nicolas Sarkozy, atribuido a su principal rival, el candidato socialista Francois Hollande.
Miembros del gobierno de Sarkozy y de su partido, la conservadora UMP, pidieron a Hollande que se excuse por unas palabras que según un periodista de Le Parisien pronunció el martes en un almuerzo con la prensa y en off (con el compromiso de que no fueran reproducidas) en las que calificó al jefe del Estado de “tipo asqueroso”.
“Exijo excusas públicas”, dijo ante la prensa la ministra del Aprendizaje y de la Formación Profesional, Nadine Morano, a la salida del Consejo de Ministros, antes de añadir que “no es digno de un candidato presidencial”.
Morano consideró que esas palabras muestran que Hollande “no está a la altura de un candidato a la elección presidencial” y reprochó el silencio a la primera secretaria de los socialistas, Martine Aubry, a la que reclamó que tome medidas.
El ministro de Industria y Energía, Eric Besson, comentó que “es una muestra de debilidad” del candidato socialista y que frente a eso Sarkozy quiere “quedarse en el nivel de las ideas” durante la campaña. El secretario general de la Unión por una Mayoría Popular (UMP), Jean-Francois Copé, estimó que lo que el líder socialista hizo fue “insultar al Presidente de la República”, y eso ilustra su actitud en la batalla electoral.
Sus palabras, comentó Copé en una comparecencia ante la prensa, “son indignas de quien pretende estar casi elegido” presidente de la República.
El diputado de la UMP y alcalde de Niza, Christian Estrosi, también criticó a Hollande por un comportamiento que calificó de “abyecto y peligroso desde el punto de vista político” para alguien que pretende llegar a jefe del Estado.
“A quién insultará después, a (la canciller alemana, Angela) Merkel, a (presidente de Estados Unidos, Barack) Obama?”, se preguntó, en una entrevista a la cadena de televisión BFM TV, en la que dijo que el único argumento de Hollande es “el anti-sarkozysmo primario”.