Los trabajadores de rescate sacaron el jueves a varias víctimas, algunas de las cuales gritaban de dolor, de entre las ruinas de varios edificios derruidos por el poderoso terremoto que, según un funcionario de gobierno, dejó al menos 777 muertos.
Las Naciones Unidas, sin embargo, señalaron que el número de muertos llegó a mil 100 y advirtieron que podría aumentar.
La mayoría de los muertos por el sismo de magnitud 7.6 del miércoles, con epicentro frente a la costa de Sumatra, se registró en la ciudad de Padang, dijo el funcionario, que habló con The Associated Press bajo la condición de anonimato por no estar autorizado a hacer declaraciones a la prensa.
La región se estremeció por otro sismo el jueves por la mañana, lo que causó algunos destrozos más pero no dejó víctimas, según los reportes. Alrededor de 500 edificios, incluidos hoteles, escuelas, hospitales y un centro comercial, resultaron destruidos o dañados en Padang. Se cree que miles de personas siguen atrapadas bajo los escombros, dijo Rustam Pakaya, jefe del centro de atención de crisis del Ministerio de Salud.
Los trabajadores utilizaban retroexcavadoras para remover los escombros. Las autoridades reportaron 300 heridos graves.

