Los asesinatos en Honduras, que tiene la mayor tasa de homicidios en el mundo, bajaron en 2013 por los operativos militares desplegados para combatir la violencia del narcotráfico, aunque la crueldad de los crímenes aumentó significativamente, informó ayer el Observatorio de la Violencia de la estatal Universidad Nacional Autónoma.
El estudio anual del Observatorio, que es patrocinado por Naciones Unidas, revela que la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes bajó desde 85.5 en 2012 a 79 el año pasado, lo que aún coloca al país a la cabeza en el planeta.
El descenso coincide con el lanzamiento, por parte del Gobierno, de miles de efectivos militares a las calles del país centroamericano para enfrentar la violencia delictiva exacerbada por los carteles mexicanos de la droga.
“Los homicidios provocados por la violencia en Honduras bajaron (...) pero aumentaron notoriamente los crímenes atroces de personas decapitadas, mutiladas, cuyos miembros son lanzados en las calles y causan terror entre la población”, dijo la jefa del Observatorio, Migdonia Ayestas.
En el país, uno de los más pobres del continente, ha crecido el número de crímenes por venganzas entre bandas de narcos, que suelen mutilar a las víctimas y abandonar sus miembros en las calles de las principales ciudades, envueltos en cobijas o bolsas plásticas, a la usanza de los carteles mexicanos.
Pero pese a la baja en la tasa de homicidios, el número promedio de muertes diarias solo bajó a 19 en 2013 desde 20 el año previo, según el Observatorio.
El año pasado, en las dos principales ciudades del país, Tegucigalpa y San Pedro Sula, se hizo más frecuente la aparición de cuerpos desmembrados, muchos de ellos quemados, y al menos dos cadáveres fueron encontrados colgados con cuerdas en concurridos puentes. “En 2013 se registraron 133 cadáveres mutilados”, dice el informe.