La CIA mantiene cárceles secretas también en Europa del Este, según se supo ayer, una revelación que llega mientras el Gobierno de Estados Unidos pretende eximir a esa agencia de espionaje de una enmienda que prohibiría la tortura de detenidos.
En los últimos dos años se han filtrado piezas del ‘rompecabezas’ de la red de cárceles secretas de la CIA en el extranjero, que se sabía que existieron en Irak, Afganistán, Tailandia y en una sección de la base naval de EU en Guantánamo, Cuba.
‘LUGARES NEGROS’
El diario The Washington Post añadió ayer más detalles al afirmar que más de 100 sospechosos de terrorismo han pasado por esas instalaciones, conocidas como "lugares negros", que han existido en ocho países.
La lista incluye "varios" en Europa del Este, que el periódico no reveló a petición del Gobierno de EU, que teme que la información ayude a los terroristas o convierta a esas naciones en objetivo de atentados.
Para el ex subcomandante Eugene Fidell, la existencia de esas prisiones no es ilegal, pero sí podría ser lo que pasa dentro de ellas.
‘CONDICIONES MEDIEVALES’
"Potencialmente las condiciones son medievales", dijo Fidell, un abogado que preside el Instituto Nacional de Justicia Militar.
Poco se conoce de lo que ocurre allí. El único caso que ha trascendido fue la muerte por congelación de un detenido en noviembre de 2002 en la llamada "Mina de Sal", el nombre en código de una prisión secreta de la CIA en Afganistán que ahora ha sido trasladada a la Base Aérea Bagram, cerca de Kabul.
En esos centros los agentes tienen autorización para usar técnicas "ampliadas" de presión en los interrogatorios que violan la Convención de la ONU contra la Tortura, entre ellas la inmersión del detenido en agua para hacerle creer que le van a ahogar, según se ha sabido desde 2004.
Por otro lado, un funcionario de la defensa de EU, informó que Omar al-Faruq, uno de hombres más importantes de Al Qaeda escapó de una prisión estadounidense en Afganistán en julio.
VERSIONES CUESTIONADAS

