Bombas estadounidenses mataron al líder de Al Qaeda en Irak, Abu Musab al Zarqawi, acusado de planificar ataques con bombas, asesinatos y decapitaciones en una acción que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, calificó como un acto de justicia de las tropas de su país.
En uno de los avances más significativos en Irak desde la captura de Saddam Hussein en 2003, fuerzas estadounidenses dieron muerte el miércoles al jordano al Zarqawi, considerado el número dos de Al Qaeda, con ayuda de datos proporcionados por la inteligencia iraquí y jordana, señalaron funcionarios.
Al Qaeda en Irak confirmó la muerte de al Zarqawi, de quien se dice que decapitó a varios rehenes. El líder había aparecido recientemente en un video disparando una metralleta en el desierto y su grupo prometió seguir luchando.
Las fuerzas estadounidenses exhibieron una fotografía del cadáver de al Zarqawi, con sus ojos cerrados, en una rueda de prensa en Bagdad.
Al Zarqawi, a quien Osama bin Laden llamaba el príncipe de Al Qaeda en Irak, simbolizaba la insurgencia islámica radical contra la ocupación estadounidense y el primer ministro británico, Tony Blair, sostuvo que esperaba que ahora los rebeldes buscaran una venganza. "Habrá furiosos intentos (...) con la muerte de al Zarqawi, de contraatacar", sostuvo Blair, agregando que su muerte no terminaría con la matanza en Irak, pero que era un hecho "importante".
Bush afirmó que la muerte de al Zarqawi era "un duro golpe para Al Qaeda", una victoria en la guerra contra el terrorismo y "una oportunidad para que el nuevo gobierno de Irak cambie la situación en esta lucha".
Al Zarqawi tenía una recompensa de 25 millones de dólares sobre su cabeza y desde hace tiempo las fuerzas de EU venían lanzando operativos para eliminarlo.
Las fuerzas estadounidenses de operaciones especiales confirmaron la ubicación de al Zarqawi basándose en informes de inteligencia iraquíes e "hicieron justicia con el terrorista más buscado de Irak", señaló Bush.
Al Zarqawi declaró la guerra contra la mayoría musulmana chií de Irak lo que reforzó los temores de que que intentara desencadenar una guerra civil.
"Le decimos a nuestro príncipe, el jeque bin Laden, que sus soldados de Al Qaeda en Irak continuarán por el mismo camino que fijó para Abu Musab al Zarqawi", indicó un comunicado difundido en un sitio islámico de internet.
El sucesor
Por otra parte, Al Qaeda anunció a través de una volante que Abu Abdul Rahman es el sucesor de al Zarqawi en Irak.
Por su parte, el comando militar estadounidense en Bagdad, opinó durante una conferencia de prensa que el probable sucesor del jefe muerte es el egipcio Abu al Masri.
La operación se realizó cerca de la ciudad de Baquba, 65 kilómetros al norte de la capital.
El primer ministro iraquí, Nuri al Malki, quien necesitaba desesperadamente un logro para consolidar su autoridad, señaló que en la redada también murieron otros siete colaboradores de al Zarqawi.
Maliki asumió el gobierno con el desafío de entregar algo de estabilidad y seguridad a la atormentada Irak.
Estados Unidos invadió a Irak en 2003 y esta guerra hasta ahora le ha costado más de 286 mil millones de dólares, según estima la organización estadounidense sin fines de lucro National Priorities Project.
