Charley, la tormenta más fuerte que afectó a la Florida en más de 10 años, llegó el viernes por la costa suroeste con vientos de 233 kilómetros por hora, y a su paso arrasó con parques de casas rodantes y provocó daños a decenas de miles de edificios.
La nueva cifra de muertos fue emitida por la División de Administración de Emergencias del estado de Florida.
Inicialmente, los funcionarios locales esperaban una mayor cantidad de muertes, especialmente por el daño generalizado a muchos parques de casas rodantes en el condado de Charlotte, muy afectado por la tormenta. Se mostraron aliviados de que no hubo un mayor número de víctimas.
Miles de personas se quedaron sin hogar después de la tormenta y los funcionarios dijeron que 2 mil 684 permanecían ayer miércoles en los refugios, con familiares y amigos, o en algunos de los hoteles.
En Cuba
Varios sectores de la población cubana continúan afectados por la ausencia de luz y agua, mientras unas mil personas permanecen albergadas en instalaciones oficiales, tras casi una semana del paso del huracán Charley, que causó cuatro muertos, más de 200 mil evacuados y graves destrozos materiales. Según informaron medios oficiales, casi 28 mil personas han sido movilizadas a tiempo completo en las tareas de recuperación de la capital cubana, incluidos miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior.
El vicepresidente Carlos Lage encabezó el martes una reunión con otros funcionarios y autoridades de Defensa Civil en la que instó a "acelerar" las tareas de recuperación en la capital. Tras reconocer que el problema más grave que enfrenta La Habana es la falta de agua provocada por la interrupción del fluido eléctrico, las autoridades instaron a priorizar las tareas en los municipios de Playa, La Lisa, Marianao y Boyeros, los más dañados por Charley. Para la recuperación de provincia La Habana las autoridades anunciaron el envío de 270 kilómetros de cables, 5 mil 500 canalones, 6 mil 500 toneladas de cemento y mil 600 metros cúbicos de madera.