El ciclón Aila se abatió el lunes contra la India y Bangladesh con vientos fuertes y lluvias torrenciales, dejando a su paso unos 15 muertos y miles de desamparados en muchas aldeas anegadas por las aguas.
Sin embargo, la tormenta decrecía gradualmente al anochecer, informó G.C. Debnath, funcionario de la oficina de meteorología local. Cinco personas murieron en Calcuta, la capital del estado de Bengala Occidental, donde los árboles fueron arrancados desde la raíz, el servicio de tranvías fue suspendido y las escuelas cerraron temprano, según dijeron el alcalde Bikash Bhattacharya y el principal funcionario del gobierno, Buddhadeb Bhattacharjee.
Otras cinco personas murieron en distritos vecinos, dijo Bhattacharjee. B.K. Bandhopadhyaya, funcionario del Departamento Meteorológico de la India, en Nueva Delhi, dijo que el ciclón había generado vientos de 110 kilómetros por hora (70 mph).
Varios ríos se desbordaron dentro de la Reserva para Tigres Sundarbans, que es habitada por miles de personas y tiene la mayor población de tigres en estado salvaje, dijo Khalil Ahmed, magistrado del distrito. Miles de residentes fueron llevados a áreas más seguras.
Se cree que unos 250 tigres viven en el lado indio de Sundarbans.


