El Grupo de Estados de África, el Caribe y el Pacífico (ACP) clausuró ayer en Malabo su VII Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno con el mensaje de que el bloque y su principal socio, la Unión Europea (UE), deben colaborar más en aras del beneficio mutuo.
En el acto de cierre de la cumbre, que ha durado dos días, el anfitrión y presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, abogó por una mayor interrelación entre los países ACP y la UE, de manera que ambas partes saquen ventaja.
“Podemos ayudar a la Unión Europea. Nuestro vasto suministro de materias primas puede contribuir a la reconstrucción de los países europeos”, afectados por la crisis económica, dijo Obiang en el discurso de clausura. “De igual manera, nosotros esperamos su contribución con tecnología para los países ACP. Ambos grupos tienen la necesidad de colaborar entre ellos”, agregó el jefe de Estado ecuatoguineano, citado por un comunicado oficial.
Además, Obiang subrayó que la cumbre “ha confirmado la necesidad de que los países del Grupo ACP se conviertan en países emergentes”. “Tenemos que trabajar para conseguir un equilibrio comercial internacional promocionar el desarrollo socioeconómico interno a fin de ayudar al Grupo ACP en sus relaciones internacionales”, afirmó Obiang.