Un trabajador de supermercado ruso, catalogado como "el asesino de la tabla de ajedrez", fue encontrado culpable ayer por la muerte de 48 personas, luego de haber confesado en la Corte que la primera vez que acabó con una vida fue como enamorarse.
Alexander Pichushkin, a quien los medios le dieron su apodo porque esperaba poner una moneda por cada víctima en una tabla de ajedrez de 64 espacios, admitió el asesinato de otras 11 personas, que lo convirtió en uno de los asesinos más prolíficos de Rusia.
Un jurado lo encontró culpable de 48 homicidios y tres intentos de asesinato.
"Pichushkin ha sido encontrado culpable en todas las cuentas sin circunstancias atenuantes", dijo el juez Vladimir Usov.
Pichushkin estaba sentado en una caja de vidrio, sin mostrar emociones y mirando hacia el suelo, frunciendo el ceño de vez en cuando, antes de ser retirado del recinto esposado.
Los fiscales dicen que llevó a la mayoría de sus víctimas a sectores aislados del parque Bitsevsky , donde les daba vodka y luego aplastaba sus cabezas con un martillo.
En una audiencia de la Corte se indicó que Pichushkin tenía 33 años. El fiscal jefe de Moscú Yuri Syomin solicitó la cadena perpetua para Pichushkin, "tomando en cuenta la gravedad de la naturaleza de sus crímenes".

