La justicia chilena condenó ayer a penas de hasta 15 años de cárcel a un grupo de represores acusados del homicidio calificado de 14 opositores a la dictadura, perpetrados en octubre de 1973 en Antofagasta, norte de Chile, en el marco de la brutal “Caravana de la Muerte”.
El juez de la Corte de Apelaciones de Santiago, Leopoldo Llanos, sentenció a los coroneles en retiro Sergio Arredondo, Marcelo Moren Brito, Juan Chiminelli y Patricio Ferrer a 15 años y un día de presidio por su responsabilidad como autores de homicidio calificado, sin la posibilidad de optar a beneficios.
Además, condenó al teniente en retiro Pablo Martínez a cinco años por su responsabilidad como cómplice de homicidio calificado, pero con el beneficio de la libertad vigilada.
Al coronel Pedro Espinoza, el mayor Luis Felipe Polanco y el capitán Emilio de la Mahotiere, todos en retiro, les impuso una pena de 3 años y un día con el mismo beneficio, por su responsabilidad como encubridores de homicidio calificado.
El magistrado determinó también una indemnización de 190 mil dólares para las madres y viudas de las víctimas, y de 95 mil dólares para cada uno de los hijos, por concepto de daño moral.
Por ser una sentencia de primera instancia, puede ser apelada.
La “Caravana de la Muerte” fue una comitiva del Ejército que tras el golpe de Estado encabezado por Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973 recorrió el país en helicóptero “acelerando” los consejos de guerra contra opositores al régimen.
La comitiva, que dirigió el general Sergio Arellano Stark –uno de los primeros instigadores del golpe de Estado– dejó decenas de opositores muertos y varios detenidos-desaparecidos.
La investigación del caso se inició en el año 1998 por el entonces juez Juan Guzmán Tapia, quien desaforó en 2006 al general Augusto Pinochet.