Alejandro Rivera, era uno de los tres trabajadores de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) que sostenía el final de una larga bandera de Colombia de 150 metros, que ayer se desplegó por el centro de la capital.
Alrededor de Rivera iban compañeros de diferentes centrales, que ayer por primera vez, se sumaron a la protesta nacional que desde hace una semana encabezan los educadores, que han suspendido las clases desde la semana pasada, en oposición a la Ley de Transferencias que el Gobierno está pujando por aprobar en el Senado, antes de que finalice junio. "¡Chávez nacionalista, Uribe privatiza!", gritaban los empleados de ETB que se distinguían en la protesta por sus uniformes azules. Además de los empleados de ETB, ayer marcharon empleados del acueducto de Bogotá y se vieron pancartas de las "víctimas de los crímenes de Estado", así como estudiantes universitarios y de colegios, y cerca de 2 mil maestros afiliados a la Federación Colombiana de Educadores.
La marcha que se prolongó a lo largo de casi kilómetro y medio, en las inmediaciones del centro, se transformó en un plantón una vez que todos los grupos desembocaron en la plaza Bolívar.
"Aquí vamos a estar y no vamos a dejar que aprueben esa ley", gritaba desde la tarima central uno de los animadores de la jornada de protesta.
En la plaza Bolívar se colocaron 2 mil sillas que serían ocupadas por los manifestantes que estuvieran dispuestos a permanecer la tarde ahí como un gesto más de la protesta.
Las marchas se replicaron en otras ciudades del país como Cali, Medellín, Ibagué y Cúcuta. Y otra vez, el tráfico en el resto de las ciudades resultó afectado por la toma de las principales avenidas. A comienzos de esta semana, y luego que el presidente Álvaro Uribe ordenara el descuento salarial por los días en paro, la protesta de los profesores fue perdiendo fuerza en algunos sectores del país, donde los educadores reanudaron las clases. Las autoridades educativas informaron que el martes más de un 80% de los colegios había vuelto a la normalidad.

