Al menos seis personas han fallecido por la histórica ola de calor en Argentina, que se prolonga esta semana al igual que los cortes de luz. Y mientras el Gobierno minimizó ayer la situación y siguió achacando a las compañías responsables del suministro eléctrico la situación, las críticas comienzan a volcarse sobre la presidenta Cristina Fernández.
La oposición cuestionó el silencio de la mandataria. “Me sorprendió el silencio de Cristina”, dijo la vicejefa del gobierno de Buenos Aires, María Vidal, quien subrayó la responsabilidad del Gobierno en los cortes de luz debido al fracaso de la política energética.
El alcalde, Mauricio Macri, sugirió modificar el huso horario en el este del país.
El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, respondió: “En vez de hablar de cambiar la hora, Macri debería trabajar más”, y descartó tener dos husos horarios porque generaría trastornos y costos mayores a los beneficios. Consideró que es otro planteo oportunista y sin rigor técnico.
A través Twitter, el legislador Eduardo Amadeo denunció que “frente a una sociedad que sufre por la falta de luz y agua, CFK (Cristina Fernández de Kirchner) solo habla de política chica”, en referencia a sus palabras del pasado 27 de diciembre, cuando negó que vaya a seguir en política en 2015.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, señaló que cuando se mira el panorama general, se trata del 1% o el 2% de lugares con dificultades; lugares repetidos, donde es claro que hay problemas de distribución.
En los últimos días tres personas murieron en Santiago del Estero, al norte de Buenos Aires, donde los termómetros han superado los 42 grados durante seis días consecutivos. Además, una madre y sus dos hijos murieron al incendiarse su casa en Avellaneda, periferia sur de la capital, en un accidente con una vela que prendieron por la falta de electricidad.