Croacia defendió ayer en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que Serbia cometió genocidio en su territorio entre 1991 y 1995, período de guerra en suelo croata durante la descomposición de la antigua Yugoslavia.
“Croacia demostrará que la Convención de la Prevención y Castigo del Crimen de Genocidio es aplicable” en este caso ante el máximo órgano judicial de la ONU, dijo la representante de la delegación croata, Vesna Crnic-Grotic.
En su opinión, la CIJ es “la primera Corte que podrá decidir si los actos en Vukovar y otros lugares de Croacia constituyeron genocidio”, según dijo en la apertura de las audiencias en las que se tramitarán hasta el próximo 1 de abril las acusaciones mutuas de genocidio entre Croacia y Serbia.
La ciudad de Vukovar sufrió continuados ataques entre agosto y noviembre de 1991 a manos del Ejército yugoslavo y paramilitares serbios.
Para Zagreb esos ataques y otros hasta 1995 “fueron el resultado de la intención de destruir una parte de un grupo”, en este caso los ciudadanos de nacionalidad croata, con lo que Serbia violaría la Convención de la Prevención y Castigo del crimen de Genocidio de 1948, según la jurista.
Croacia denunció a Serbia ante la CIJ en 1999, acusándola de la “limpieza étnica” de ciudadanos croatas, lo que considera “una forma de genocidio que resultó en gran número de croatas desplazados, asesinados, torturados y detenidos ilegalmente”, según la denuncia de Zagreb.
Por eso Croacia pide a la CIJ que obligue a Serbia a indemnizarle por los daños causados, una cuestión que tendrá que ser resuelta cuando los jueces emitan su fallo último.
Zagreb defendió ayer que Belgrado “asumió de facto los órganos de la República Federal de Yugoslavia (RFY)”, incluyendo su ejército, y le criticó por no haber colaborado en más de un levantamiento de “las muchas fosas comunes halladas en los últimos 15 años”, según Crnic-Grotic.
Serbia por su parte argumentó que Croacia no podía acusarle de actos como el asalto a Vukovar entre otras cosas porque en ese año no existía como Estado.
El 27 de abril de 1992, la actual Serbia, que entonces todavía se llamaba RFY, hizo su primera declaración de principios como Estado heredero de la antigua Yugoslavia, tal y como existía antes de su desintegración.
Además, Belgrado también acusó a Zagreb de genocidio cuando en 2010 presentó sus argumentos escritos ante la CIJ, en respuesta a la demanda de Croacia.
Ambas acusaciones se tramitarán en las audiencias que comenzaron ayer, las cuales, por primera vez en la historia de la CIJ, incluyen la intervención de testigos, cuyos testimonios no se harán públicos hasta que terminen las vistas orales.
En noviembre de 2008 la CIJ se declaró competente para tramitar la denuncia de Croacia contra Serbia por genocidio, pero precisó que esta decisión podría ser revisada en el fallo final.
En 2007, la CIJ eximió a Serbia de la responsabilidad de genocidio en la guerra bosnia (1992-1995), en un proceso por una denuncia similar de Bosnia-Herzegovina.