Activistas defensores de los derechos humanos solicitaron el martes al Tribunal Constitucional de Uganda que cuestione la validez de una medida que dispone penas severas contra los homosexuales.
Los activistas –agrupados en la Coalición de la Sociedad Civil por los Derechos Humanos y el Derecho Constitucional– esperan que el tribunal coincida en que la nueva ley es violatoria de la Constitución al alentar la discriminación por orientación sexual.
El grupo pidió a los jueces que emitan una orden interina “impidiendo que la policía implemente” la ley antigay, dijo Nicholas Opiyo, un abogado ugandés que ayudó a redactar la petición. También busca una orden que impida a los tabloides publicar nombres y fotografías de homosexuales conocidos o sospechosos, preocupación importante en un país donde los gais reportan una severa discriminación.
Opiyo dijo que probablemente pasarán meses, aun años, antes de que los jueces concreten una decisión definitiva en este caso debido a que el tribunal está ventilando muchos otros.
El presidente ugandés Yoweri Museveni promulgó en febrero la ley que aumenta la severidad de las penalidades contra la homosexualidad.
Algunas naciones europeas y el Banco Mundial han retirado o demorado la asistencia a Uganda para el desarrollo por causa de esta ley, y Estados Unidos ha sugerido que considera una acción similar si no se revoca la ley.
La legislación dispone cadena perpetua para los condenados por mantener relaciones homosexuales. También crea figuras delictivas de asociación para cometer actos homosexuales, o ayudar a cometerlos o tolerarlos, que son punibles por siete años de cárcel. Los condenados por “promover la homosexualidad” enfrentan castigos similares.
Pese a la oposición occidental, la ley cuenta con gran aprobación en esta nación del este del África.
Museveni dijo que promulgaba la ley para impedir que los homosexuales occidentales promoviesen la homosexualidad en África.