El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció ayer un plan para reunir 800 millones de dólares (585 millones de euros) en los próximos 12 meses para ayudar a Filipinas a superar la devastación causada por el tifón “Haiyan”.
“Intentaremos proveer material de emergencia, agua, instalaciones sanitarias, comida y refugio, así como una estrategia de desarrollo a largo plazo”, aseguró Ban durante su visita de este sábado a la ciudad de Tacloban, una de las más afectadas por el desastre natural.
El máximo representante de la ONU indicó que el Gobierno filipino tendrá que encargarse del “realojamiento y la integración” de los afectados y la reconstrucción de infraestructuras.
“Naciones Unidas y el Gobierno filipino trabajarán muy estrechamente”, subrayó Ban durante una rueda de prensa en Tacloban, donde aseguró estar “profundamente entristecido” tras comprobar de primera mano la total destrucción de la ciudad.
“¿Cómo puedo describir lo que siento después de ver la tragedia y el sufrimiento que se ha vivido?”, dijo Ban frente a un montón de escombros y a un barco carguero que quedó varado sobre los restos de varias viviendas.
Tacloban fue una de las más afectadas por el “Haiyan” que, con vientos de 315 km/h y un aumento en el nivel del mar de hasta 10 metros, arrasó por completo algunas partes de la localidad y dejó miles de muertos en algunos distritos.
El secretario general abordó también la cuestión del cambio climático como posible causa de que se formen tifones tan potentes como el de “Haiyan”, el más intenso de la historia en tocar tierra y que ha dejado más de 6 mil 100 muertos y cerca de mil 800 desaparecidos.
