El Gobierno de Egipto intensificó sus acciones contra los Hermanos Musulmanes ayer, al detener al menos a 38 de sus miembros bajo acusaciones de pertenecer a un grupo terrorista un día después de ser declarado como tal oficialmente.
El general Abdel Fatah al Sisi, el jefe militar que lideró el derrocamiento del presidente islamista Mohamed Morsi enjulio, dijo que el país se pondría “firme” ante el terrorismo, después de la explosión de una pequeña bomba en El Cairo que dejó a cinco personas heridas.
El Gobierno egipcio declaró el miércoles a los Hermanos Musulmanes grupo terrorista en respuesta a un ataque suicida en el delta del Nilo contra una comisaría de policía en el que murieron 16 personas, tras atribuir el atentado a la organización.
Los Hermanos, que dicen tener un millón de miembros, condenaron el ataque ocurrido en Mansoura.
La decisión da a las autoridades más capacidad para reprimir al movimiento que hace 18 meses impulsó a la presidencia del país a Morsi, quien permanece detenido desde su derrocamiento en julio.
Dieciséis de los arrestos se produjeron en la provincia de Sharkiya, en el delta del Nilo. La agencia estatal de noticias dijo que los detenidos estaban acusados de “propagar la ideología del grupo Hermanos Musulmanes...”.
