Los rebeldes comunistas de Filipinas declararon ayer un alto el fuego de seis días con motivo de las celebraciones navideñas, cuatro días después de que el Gobierno también anunciara una tregua con la guerrilla. El ilegal Partido Comunista de Filipinas (PCF) dijo en un comunicado que entre el 24 y el 26 de diciembre, y el 31 de diciembre y el 2 de enero, su brazo armado, el Nuevo Ejército del Pueblo (NEP), suspenderá las “operaciones ofensivas” contra personal de las fuerzas armadas, la policía y grupos paramilitares del gobierno.
“El alto el fuego ha sido ordenado en solidaridad con las tradicionales celebraciones de Navidad y Año Nuevo del pueblo filipino”, indicó el comunicado.