Miles de personas estuvieron sometidas a escuchas durante los últimos años en Turquía, incluyendo al primer ministro Recep Tayyip Erdogan, el jefe de los servicios secretos y numerosos periodistas, informó ayer la prensa gubernamental.
Según los diarios Yeni Safak y Star, los teléfonos de esas personalidades fueron espiados por orden de policías o de magistrados vinculados a la cofradía del predicador musulmán Fetulah Gülen, a la cual Erdogan declaró una guerra acusándolo de haber desencadenado un escándalo político y financiero sin precedentes que salpica a su régimen.
La existencia de esas “escuchas” fue descubierta por los procuradores nombrados recientemente por el gobierno para controlar la dirección de las investigaciones contra la corrupción que causaron el escándalo, después de una ola de purgas históricas en la justicia y la policía.
El diario Star estimó en unas 7 mil las personas cuyas conversaciones fueron espiadas.