El derrocado de Ecuador, Lucio Gutiérrez, denunció ayer en Washington que su destitución fue "un flagrante golpe de Estado", postura que fue rechazada por el gobierno de George W. Bush y por la Organización de Estados Americanos (OEA).
"Me han robado el poder. Me han robado ilegítimamente, infame y perversamente el poder que legítimamente gané", denunció Gutiérrez en un foro ayer en el Diálogo Interamericano. Éste sostuvo que Ecuador está en manos de "un Gobierno ilegítimo que está usurpando el poder que yo gané legítimamente en las urnas, democráticamente".
El nuevo gobierno de Alfredo Palacio, según Gutiérrez, carece de "autoridad legal o moral" y es producto "de una gran corrupción en la oligarquía" de su país.
El foro produjo una confrontación dramática pero desagradable entre Gutiérrez y algunos representantes del nuevo Gobierno en Ecuador, quienes se presentaron al evento para acusar al ex presidente de "mentiroso", "dictador", "sinvergüenza", "calumniador" y otros epítetos.
Éstos justificaron el derrocamiento de Gutiérrez con acusaciones de que él había abusado sus poderes pero no respondieron al argumento de que el orden constitucional requería que el presidente fuera removido por medio de un juicio político y no por destitución forzada.
"Me sacaron a la fuerza", subrayó Gutiérrez. "Jamás renuncié. Jamás abandoné el cargo", dijo, no sin también acusar de "mentirosos" e "insolentes" a quienes lo acosaban en el foro.
Gutiérrez, un militar de antecedentes golpistas que fue elegido en 2002 y derrocado a fines de abril, se encuentra en Washington en una ofensiva diplomática que no ha logrado abrir puertas. Tanto el Departamento de Estado como la OEA se han negado a recibirlo.
Un funcionario estadounidense dijo ayer a La Prensa que Gutiérrez no será atendido en el Departamento de Estado porque "para nosotros, el gobierno de Palacio es el Gobierno constitucional de Ecuador".
Igualmente, cables internacionales informan que el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, se negó ayer a recibir a Gutiérrez. Aunque Gutiérrez sostiene que "la Organización de Estados Americanos no puede permitir que se consume el golpe de Estado, no puede cerrar los ojos ante un flagrante golpe de Estado", Insulza anunció que no se le aplicará la Carta Democrática a Ecuador, puesto que el organismo ya ha reconocido al nuevo gobierno de AlfredoPalacio.
Respondiendo a preguntas de La Prensa, Gutiérrez precisó ayer que él jamás pidió asilo a Panamá y criticó el manejo que las autoridades judiciales de su país dieron al caso de Nicolás Landes, un acusado de peculado en Ecuador que se encuentra en nuestro país. Panamá rehusó extraditar a Landes, basado en que éste posee ciudadanía panameña, pero Gutiérrez sostiene que el tribunal ecuatoriano "encaminó mal" el proceso de extradición.
