El rapto el mes pasado de un experto estadounidense antisecuestro en el norte de México sigue siendo un misterio sin pistas y sus captores no han pedido rescate, dijo ayer lunes la policía.
Hombres armados secuestraron el 10 de diciembre a Félix Batista, un estadounidense de origen cubano que negoció la liberación de rehenes de la guerrilla colombiana en el pasado, en la relativamente tranquila ciudad de Saltillo, en el estado de Coahuila.
“No hemos tenido ningún contacto con Batista ni con los que se lo llevaron”, dijo un funcionario de la fiscalía general de Coahuila. Otro funcionario dijo el mes pasado que el fiscal general sospechaba que detrás del secuestro estaban bandas del narcotráfico que querían mostrar su poder.
El violento cartel del Golfo y sus temidos sicarios, los “Zetas”, trafican droga en la zona hacia Texas. Analistas de seguridad han especulado que Batista podría haber sido raptado en represalia por haber ayudado a liberar a secuestrados en México. Batista, que trabaja en Miami, fue invitado a Coahuila por la policía estatal para dar seminarios sobre seguridad, mientras la cifra de muertos en la guerra contra el narcotráfico en México trepó a 5 mil 650 el año pasado.
