La Corte Suprema de Chile rechazó una demanda contra el Estado por una matanza ocurrida en la embajada chilena en Costa Rica en 2004, informó ayer el diario El Mercurio, que cita datos del fallo.
Tras nueve años de litigio la Corte desestimó un recurso interpuesto por el padre del cónsul Christián Yuseff, una de las víctimas, quien junto a otros dos funcionarios murió a manos del guardia de seguridad costarricense Orlando Jiménez.
La demanda, que perseguía una indemnización de unos $5 millones y que sostenía que la acción de Jiménez, quien disparó contra los funcionarios con un M-16 y luego se suicidó, se vio favorecida por incumplimiento del manual de seguridad.
La sentencia estimó como “lógico” que el personal de seguridad tuviera armas “que les permitieran repeler cualquier tipo de ataque” a la embajada. También indicó que es Costa Rica el encargado de brindar protección a los diplomáticos.
La familia no descarta ir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.