La polémica ley de Justicia y Paz, creada como marco jurídico para la desmovilización de paramilitares, fue utilizada por primera vez por un grupo de guerrilleros de las FARC, en lo que se considera una jugada táctica del presidente colombiano Álvaro Uribe, para impulsar su reelección como mandatario.
Durante una modesta ceremonia realizada el viernes en la cárcel de la población de Chiquinquirá (centro), el alto comisionado presidencial para la paz, Luis Carlos Restrepo, se reunió con un grupo de 38 guerrilleros que se ampararon en la norma.
LA TÁCTICA DE URIBE
La ley beneficiará a los rebeldes de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, marxistas) que están presos por terrorismo y secuestro, convirtiéndose en la tercera jugada "maestra" de Uribe en menos de tres días.
"Este es un buen paso, ojalá todos los integrantes del ELN, FARC y paramilitares se desmovilizaran, eso es lo que el país necesita. La política nuestra es muy clara, seguridad con toda la firmeza para enfrentar el terrorismo y generosidad con los que se reinserten", afirmó el mandatario al conocer la decisión de los insurgentes.
Uribe dio un paso adelante al presentar a los rebeldes que se acogieron a la polémica ley, demostrándole a los contradictores de la norma que ésta no es exclusiva para los paramilitares que negocian la paz con el Ejecutivo.
Según analistas, las decisiones que tomó esta semana Uribe en temas relacionados con la paz, como la liberación de un líder rebelde del ELN y la propuesta para dialogar con las FARC el intercambio humanitario lo dejan en un posición muy cómoda para hacer campaña electoral ante una posible reelección presidencial.
