En Alemania se detectó el primer caso desde 2009 de encefalopatía espongiforme bovina (EEB), conocido popularmente como la enfermedad de las “vacas locas”, comunicó ayer el ministerio alemán de Medio Ambiente.
El caso fue descubierto a principios de enero durante un control rutinario en un animal sacrificado en una granja en la región de Brandeburgo, cerca de Berlín.
Tras dar positivo fueron alertadas las autoridades sanitarias.
El Instituto Friedrich Loeffler, especializado en estas enfermedades, informó que se trata una forma atípica de la dolencia neurodegenerativa en la que los animales no presentan síntomas externos. “Esta forma es sumamente rara y aparece, a diferencia de la EEB clásica, en animales de mayor edad y de forma espontánea”, explicó el veterinario oficial Klaus Reimer. El especialista no descartó nuevos casos.
La granja en cuestión fue desinfectada y el ganado al que pertenecía el animal afectado fue puesto en cuarentena.