El periódico Diario Extra, de Costa Rica, denunció ayer haber sido blanco de espionaje desde hace un año por parte del poder judicial costarricense, incluida la intercepción de sus redes telefónicas y las de sus periodistas, con el objetivo de detectar sus fuentes de información.
“Hoy nos toca la desagradable tarea de denunciarle al mundo y la sociedad costarricense que es propio del poder judicial de Costa Rica el que durante casi un año se ha dado a la tarea de espiar a los comunicadores de Diario Extra al mejor estilo de las dictaduras”, alertó la empresa en un editorial.
El rotativo denunció haber sido blanco de rastreo de sus llamadas telefónicas y mensajes de texto de algunos de sus periodistas para detectar sus fuentes de información. Algunas de esas fuentes han sido víctimas de “acoso e intimidación”, denunció el rotativo.
El matutino publicó parte de un expediente abierto al diario por autoridades judiciales y aseguró que funcionarios de prensa de ese poder habrían recibido órdenes de fotografiar a reporteros del rotativo mientras entablaban conversaciones o se acercaban a agentes de la policía judicial o miembros de la fiscalía.