Los ministros del Interior, de Economía y de Medio Ambiente de Turquía anunciaron ayer sus respectivas renuncias en medio de un escándalo por supuesta corrupción que involucra a sus hijos, así como a empresarios y burócratas.
El titular de Interior, Muammer Güler, señaló a la agencia Anadolu que ayer presentó su dimisión por escrito al primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.
Por su parte, el de Economía, Zafer Caglayan, aseguró que renuncia para que la verdad salga a la luz, en declaraciones que también consigna Anadolu.
Las investigaciones por corrupción son “un sucio complot contra nuestro gobierno, nuestro partido y nuestro país”, dijo Caglayan.
Más tarde se les sumó el ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Urbano, Erdogan Bayraktar, que anunció al canal NTV que abandona el gobierno y el Parlamento, al tiempo que instó también a la dimisión del desafiante primer ministro.
La apelación, inédita en el mandato de una década de Erdogan, elevó la temperatura en la crisis que cumple una semana y que ha enfrentado al primer ministro con el sistema judicial, además de revivir un malestar con el Gobierno que estalló en masivas protestas callejeras en Estambul y otras ciudades durante el verano boreal.
Cada uno de los ministros salientes tenía hijos detenidos el 17 de diciembre, cuando la policía hizo pública una extensa investigación sobre acusaciones de sobornos que involucran al prestamista estatal Halkbank.
Dos hijos de esos ministros siguen en custodia junto a otras 22 personas, entre ellas el jefe del banco.
Los primeros dos ministros reiteraron las palabras de Erdogan al calificar la investigación como una conspiración sin fundamentos.
No obstante, el ministro de Ambiente, Erdogan Bayraktar, se volvió contra el líder turco. “Por el bienestar de esta nación, creo que el primer ministro debería renunciar”, dijo Bayraktar al canal de noticias NTV.
Al romper filas, Bayraktar podría haber diluido el alivio a la presión sobre Erdogan tras la renuncia de sus ministros, aunque algunos comentaristas indicaron que el momento elegido era tardío, de todas formas.
