El Gobierno argentino y la oposición discuten por una eventual reforma del Código Penal que reduciría las penas para delitos graves, en contraposición a ocho de cada 10 ciudadanos que quieren endurecer los castigos, según una encuesta difundida ayer.
La polémica se instaló luego de que un borrador del proyecto de reforma circulara entre algunos parlamentarios.
El proyecto definitivo no ha sido remitido aún al Congreso, pero el gobierno de Cristina Fernández ha confirmado que lo enviará este año. Del lado de la oposición, es el diputado y líder del Frente Renovador, Sergio Massa, quien más ha alzado su voz contra la eventual reforma.
Según Massa, exjefe de Gabinete de Fernández, la reforma pretende bajar las penas para delitos graves como la trata de personas, el narcotráfico y las violaciones.