El respaldo de los japoneses al primer ministro Yasuo Fukuda bajó a un nivel algo inferior al 25% en un sondeo de medios publicado el lunes, la última señal de las dudas de los votantes sobre su liderazgo, de cara a un estancamiento político que se profundiza.
La caída de la popularidad de Fukuda ha generado especulaciones de que su partido gobernante podría tratar de reemplazarlo antes de unas posibles elecciones este año. Cuando asumió el cargo, hace solo seis meses, su respaldo ascendía a un 60%. Pero los analistas dicen que apartar de su cargo a un primer ministro es una tarea difícil.
"Alguien tiene que tomar la iniciativa y sacar el cuchillo", dijo Koichi Nakano, un profesor de ciencias políticas de la Universidad Sophia. "Se necesita un poco de coraje para hacerlo". El apoyo público para Fukuda, de 71 años de edad, ha sufrido un revés por su aparente incapacidad para resolver el estancamiento político en un parlamento dividido.
Esta situación ha hecho que quede vacante el puesto principal del Banco de Japón, organismo monetario nacional, y ahora amenaza a unas medidas fiscales para financiar los presupuestos nacional y estatales para el año fiscal que comienza el 1 de abril. "Podría convertirse en una situación muy complicada", dijo Robert Feldman, economista jefe para Japón de Morgan Stanley Chase.

