El grupo separatista armado vasco ETA se comprometió a “sellar hasta el último arsenal” y ponerlo “fuera de uso operativo”, concediendo un primer gesto en un proceso de desarme que se anuncia difícil.
En un comunicado recibido por el diario nacionalista vasco Gara y fechado el 24 de febrero, ETA confirmó el anuncio hecho tres días antes en Bilbao por los expertos de la Comisión Internacional de Verificación (CIV) del alto el fuego.
Gara advirtió, no obstante, que el proceso de desarme “es difícil y no exento de dificultades”, y añadió que no depende solo “de la voluntad de ETA y de la profesionalidad de la Comisión de Verificación Internacional”, en un mensaje al Gobierno español, que no reconoce a la CIV y pide la disolución de la banda lo antes posible.